Cocina huevos revueltos.

Cocina huevos revueltos. iStock

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Ni queso ni mantequilla: el ingrediente que hace que tus huevos revueltos queden más esponjosos y cremosos

Según la chef Tori Avey, hay un ingrediente clave que marca la diferencia y consigue que queden más esponjosos y llenos de sabor.

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Si hablamos de platos clásicos con huevos, uno de los primeros que nos viene a la mente es el revuelto de huevos, un desayuno muy popular en Reino Unido y que, desde hace mucho tiempo, se ha conseguido adoptar en España. El huevo es uno de los principales alimentos de nuestra gastronomía y el revuelto es una buena forma de disfrutar de todo su sabor y beneficios.

Con una textura esponjosa y su gran sabor, es una de las mejores maneras de comenzar el día, ya sea acompañando a una textura o combinados con otros ingredientes como el jamón, las setas o el queso. Aunque es una receta muy sencilla de preparar, es habitual que se cometan errores, y para evitarlo tienes que tener claro el ingrediente que tienes que añadir para disfrutar de unos huevos revueltos perfectos, y no es ni queso ni mantequilla.

Una de las chefs de mayor prestigio de Reino Unido, Tori Avey, ha dado el secreto para conseguir que este plato quede mucho más sabroso, y todo empieza por elegir unos huevos frescos en el supermercado, lo que será una garantía de que el resultado final será muy bueno. Es un punto indispensable para poder llevar la preparación a otro nivel.

Los huevos frescos tienen un sabor mucho más intenso y la textura del revuelto será mejor, ya que las claras son más firmes, cualidad por la que será mucho más esponjoso una vez que se haya cocinado.

Ingredientes para un revuelto de huevos cremoso

  • 4 huevos grandes frescos
  • 2 cucharadas de leche entera
  • Mantequilla o aceite de oliva
  • Queso rallado (opcional)
  • Sal y pimienta al gusto

Paso 1

Preparar los ingredientes: Casca los huevos en un bol y añade la leche, la sal y la pimienta.

Paso 2

Batir los huevos: Usa un tenedor o varilla para batir durante 30-60 segundos hasta que estén bien mezclados.

Paso 3

Calentar la sartén: Pon una sartén a fuego medio y deja que se caliente.

Paso 4

Añadir la grasa: Agrega mantequilla o aceite de oliva a la sartén.

Paso 5

Cocinar los huevos: Vierte la mezcla en la sartén con el fuego bajo y remueve suavemente para que no se sequen.

Paso 6

Agregar el queso (opcional): Si usas queso rallado, añádelo en este momento.

Paso 7

Finalizar la cocción: Cuando los huevos estén casi listos, apaga el fuego y deja que terminen de cocinarse con el calor residual.

Paso 8

Servir de inmediato: Disfrútalos calientes.

Claves para unos huevos revueltos perfectos

Los huevos revueltos son uno de esos platos básicos que pueden salvar cualquier desayuno, comida o cena, y su preparación se puede adaptar a todo tipo de combinaciones. Sin embargo, quizás por su aparente sencillez, es un plato con el que habitualmente se cometen grandes errores, tanto en bufés de desayuno como en casa.

El principal problema de los huevos es que, si se hacen a fuego demasiado fuerte o durante demasiado tiempo, acabarán por tener un plato poco agradable. Más allá de esto, debes tener en cuenta que hay una serie de claves que tienes que tener muy presentes para poder conseguir un resultado perfecto.

En primer lugar, usa buenos huevos, pues un buen producto siempre es importante en la cocina, sobre todo en este caso en el que hay un ingrediente como son los huevos que destacan por encima del resto, y que además no se cocina en exceso. La calidad del huevo marcará en gran parte el éxito de la preparación.

Otra de las claves para conseguir una buena preparación pasa por no batir demasiado los huevos. Aunque hay fieles defensores de batir al máximo los huevos, hasta que salgan incluso burbujas, hay muchos chefs que prefieren batirlos poco. De hecho, consideran que se debe batir lo suficiente para que mezclen bien la clara y la yema, usando mejor un tenedor que las varillas para no airear en exceso.

También hay que tener en cuenta la necesidad de usar una sartén antiadherente para evitar que se pegue, y sazonar los huevos después de batirlos, justo antes de empezar a cocinarlos. Este paso es muy importante, pues de otra manera la sal hace que queden menos jugosos y sueltos, además de que no se repartirán de manera homogénea por todo el plato.

Aunque, como decimos, el secreto para un revuelto de huevos sabroso y esponjoso es hacer uso de huevos frescos, se puede utilizar mantequilla para darle un toque lácteo que encaja perfectamente con los huevos. No obstante, no hay que echar demasiada cantidad, siendo suficiente con 15-30 gramos para cuatro huevos.

Continuando con las recomendaciones a la hora de preparar huevos revueltos es retirar la sartén del fuego a tiempo. Por mucho que se cocinen a fuego lento, si se dejan los huevos sobre la fuente de calor, aunque esté apagado, acabarán por hacerse demasiado. Es mejor retirarlos antes de que se terminen de hacer para que acaben de cocinarse con el propio calor residual de la sartén.

También puedes poner en práctica la técnica del chef Gordon Ramsay, que consiste en empezar a cocinar los huevos en frío. Se vierten los huevos y la mantequilla en una sartén u olla en frío, encender el fuego y batirlos en el propio recipiente mientras se cocinan.