
Dani Alves, durante el juicio UCAM Pumas
Dani Alves, un año en libertad provisional tras el juicio en el que fue condenado: ¿Volverá a prisión? ¿A qué se dedica ahora?
El exfutbolista brasileño, condenado por agresión sexual, vive bajo estrictas medidas judiciales mientras intenta rehacer su vida en Barcelona.
Más información: Dani Alves y Neymar, una amistad rota por los problemas y el dinero: un año del último favor para salir de prisión
Hace un año, el 25 de marzo de 2024, Dani Alves salió de la cárcel tras depositar una fianza de un millón de euros. Abandonó el centro penitenciario Brians 2 de Barcelona después de haber estado 430 días en prisión preventiva por la violación de una joven en la discoteca Sutton, un hecho ocurrido en la madrugada del 31 de diciembre de 2022.
Aquel día, el mundo del fútbol se sacudía con una de las noticias más impactantes de los últimos años: uno de sus jugadores más laureados pasaba de los terrenos de juego al banquillo judicial.
La Audiencia Provincial de Barcelona le impuso una condena de cuatro años y medio de prisión, con otros cinco años de libertad vigilada y una indemnización de 150.000 euros a la víctima.
Sin embargo, esta sentencia no es firme. La defensa, la Fiscalía y la acusación particular interpusieron recursos, y desde entonces, Alves espera en libertad provisional a que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) resuelva el caso.
Una espera que podría extenderse hasta 2026, ya que el proceso puede alargarse hasta dos años más, especialmente si acaba llegando al Tribunal Supremo.

Dani Alves, durante su salida del centro penitenciario Brians 2, junto a su abogada Inés Guardiola
Presente condicionado
Pese a estar fuera de prisión, Dani Alves no goza de libertad plena. Como parte de las medidas cautelares, ha entregado sus pasaportes brasileño y español, debe personarse semanalmente en la Audiencia de Barcelona y tiene prohibido acercarse o comunicarse con la víctima a menos de 1.000 metros.
Su día a día se desarrolla en Esplugues de Llobregat, en su chalet de Ciudad Diagonal, alejado de los focos mediáticos aunque no completamente invisible.
Su aparición más mediática en este tiempo fue en muletas, cuando acudió al cumpleaños de su pareja Joana Sanz.
La imagen generó incertidumbre sobre su estado físico, especialmente porque no presentaba lesiones unos días antes durante su comparecencia judicial. No se trató de un incidente grave, pero reflejó el tipo de escrutinio al que aún está sometido.
La hostilidad en la calle también ha sido una constante. En sus primeras comparecencias semanales fue increpado por personas que lo acusaban públicamente de su delito. "En Brasil te matarían rápido", le gritó un joven mientras lo grababa a la salida de los juzgados. Su abogada, Inés Guardiola, ha tenido que gestionar no solo su situación legal, sino también el impacto mediático que rodea al caso.

Nuevo rumbo profesional
Lejos del césped, Dani Alves ha tratado de reinventarse como empresario. En abril de 2024 fundó OQP Sport & Management, una empresa dedicada a la representación de deportistas y gestión de derechos de imagen.
La compañía fue registrada en Barcelona con un capital social de 30.000 euros, y Alves figura como administrador único. Se trata de su segundo gran intento de consolidarse en el mundo de los negocios, tras experiencias previas con Flashforward Group, una agencia fundada junto a su exmujer Dinorah Santana.
Su incursión en el ámbito empresarial no es nueva. A lo largo de los años ha diversificado su patrimonio en sectores como la gastronomía, la moda y el sector inmobiliario.
Sin embargo, la mayoría de estos proyectos no han alcanzado el éxito esperado. La pandemia obligó al cierre de su restaurante Alquimia Fogo, y su tienda de ropa, DM3 Fashion Moda, cesó operaciones tras un breve recorrido.
En la actualidad, su situación económica es más precaria de lo que muchos suponen. Varias de sus cuentas están bloqueadas y su fortuna, estimada en unos 55 millones de euros, no está fácilmente disponible.
En paralelo, mantiene un conflicto con la Agencia Tributaria española por una deuda de tres millones de euros vinculada a sus derechos de imagen.
Amistad rota y entorno reducido
Uno de los episodios más comentados en este año de libertad fue la ruptura definitiva de su amistad con Neymar. En los primeros compases del caso, la familia del delantero brasileño ayudó económicamente a Alves, pero la presión mediática en Brasil y el desgaste de la situación provocaron un alejamiento irreversible.
Neymar Sr. dejó clara la posición de su familia: "Se intenta asociar mi nombre y el de mi hijo a un asunto que ya no nos corresponde". Desde entonces, el vínculo fraternal que unía a ambos jugadores quedó roto.
Incluso su relación con Dinorah Santana, madre de sus hijos y antigua representante, se deterioró durante el proceso judicial. Ella se sintió instrumentalizada cuando la defensa utilizó su residencia y la de los hijos en Barcelona como prueba de arraigo.
Posteriormente, regresó a Brasil y denunció al jugador, lo que supuso un obstáculo más para Alves a la hora de desbloquear sus cuentas o movilizar su patrimonio.

El futbolista Dani Alves en una imagen reciente.
Nueva causa judicial
A los problemas en España se ha sumado un nuevo frente en su país natal. Dani Alves será juzgado en Brasil por el presunto plagio de la canción 'Avião', publicada en 2020 dentro de una campaña de la ONU contra la desinformación.
Los compositores Giuliano Matheus y Thiago Matheus aseguran que la letra fue escrita por ellos y acusan al exjugador de eliminar sus nombres del proyecto.
La defensa de Alves ha rechazado tajantemente la acusación y asegura que la obra fue "diseñada única y exclusivamente" por él. El juicio se celebrará en Brasil, aunque el exfutbolista comparecerá por videoconferencia desde España debido a la retirada de sus pasaportes.
El futuro que se avecina
El horizonte de Dani Alves está marcado por la incertidumbre judicial. La Fiscalía ha solicitado ampliar su condena de cuatro años y medio a nueve años, mientras que la acusación particular ha pedido doce años, la pena máxima prevista para este tipo de delitos. Cualquier resolución del TSJC podría traducirse en su regreso a prisión.
Durante este tiempo, la estrategia de la abogada Inés Guardiola ha sido clave para mantenerlo en libertad provisional. Consiguió que se le aplicara la atenuante de reparación del daño por haber consignado los 150.000 euros de indemnización, lo que rebajó la condena inicial. No obstante, el tribunal aún debe decidir si esa atenuante fue aplicada correctamente.
Si la resolución no le favorece, Alves podría volver a prisión y pasar varios años más entre rejas. En el mejor de los escenarios, podría ver reducida su condena o incluso lograr una absolución parcial, aunque ese desenlace parece lejano según las valoraciones actuales de expertos jurídicos.

Dani Alves en su última publicación en Instagram
Un intento de reconstrucción
Pese a todo, Dani Alves intenta reconstruir su imagen. Volvió a publicar en redes sociales con una foto sonriente y un mensaje críptico: "Los buenos tiempos están en camino". La camiseta que llevaba en la imagen también llevaba impreso el mismo lema, en inglés.
La publicación, con los comentarios restringidos, fue vista por algunos como un gesto de optimismo, y por otros como una provocación o una estrategia superficial de marketing de reputación. Sea como sea, marcó su tímido regreso al espacio público.
Dani Alves, el futbolista más laureado de la historia con 43 títulos, vive hoy una vida diametralmente opuesta a la que lo consagró como estrella del deporte. Su legado deportivo ha quedado eclipsado por uno de los casos judiciales más mediáticos que se recuerdan.
Mientras la justicia sigue su curso, él intenta rehacerse entre sombras, muletas y proyectos inciertos. La gran incógnita sigue latente: ¿volverá a prisión o conseguirá reescribir su historia?