Image: La libertad traicionada Siete ensayos españoles

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Ensayo

La libertad traicionada Siete ensayos españoles

José María Marco

24 enero, 2008 01:00

Gota a gota. Madrid, 2007. 362 páginas, 23 euros.

Lo que no se puede negar es la franqueza y el entusiasmo académicos con que el autor se enfrenta en este libro a un asunto espinoso, que es recibido con desagrado en muchos ambientes políticos y culturales cuando no se le cubre en ellos con una manta de silencio. Se trata de la destrucción del liberalismo y de la idea de nación española, dos tragedias que han discurrido unidas desde la crisis nacional de 1989 y que se han acentuado en los últimos treinta años.

Para razonar la tesis de esta "historia de una demolición" José María Marco indaga en la biografía personal, ideológica y política de siete personajes influyentes en la nación española… y en su decadencia: Joaquín Costa, que fue "liberal por amor a la tradición" y que "pierde la fe en los españoles cuando pierde la fe en el liberalismo"; ángel Ganivet, conservador "de forma desesperada"; Enric Prat de la Riva, que tenía la necesidad de negar la nación española, lo evidente, para argumentar el carácter nacional de Cataluña y que habló del "odio como motor del sentimiento catalanista: odio hacia Castilla, claro está, hacia Madrid"; Miguel de Unamuno, quien decretó la imposibilidad de ser español y europeo a un mismo tiempo; Ramiro de Maeztu y su proceso de radicalización hacia el conservadurismo; Manuel Azaña, que tras simbolizar la democratización del liberalismo "traiciona al mismo tiempo el liberalismo y la democracia", y José Ortega y su dramático "Dios mío, ¿qué es España?".

Pero ha sido en las últimas décadas cuando el proceso de destrucción se ha desbocado, cuando se ha consumado "el lento emerger del aborrecimiento de lo nacional, de la censura de la expresión patriótica, del pavor a la expresión de la lealtad" (p. 321), lo que el autor entiende, sin posibilidad de sentirse libre de la influencia del drama, como "el afán por borrar nuestro ser de españoles". Cualquiera que tenga abiertos los ojos a la realidad de España es testigo del fenómeno, en el que tanto han tenido que ver los nacionalismos periféricos combatientes (aunque de sólo uno de ellos se ocupa in extenso el libro) y el apocamiento de una clase política y de una intelectualidad que no han sabido estar a la altura de lo que les demandaba la nación española, una expresión que algunos han evitado siquiera pronunciar. Hasta el actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó a calificar el término nación como "discutido y discutible" precisamente como
coartada para aceptar su uso por una parte del conjunto de España, que es la gran perdedora de la abdi-
cación.

Este libro es una recuperación diez años después de que fuera publicado y no sólo conserva todo su valor sino que incluso el paso del tiempo ha confirmado sus tesis y su pesimismo. Y lo por venir será aún más destructor si no se rectifica de manera decidida. La idea de España -junto con el ámbito del liberalismo- irá reduciéndose aún más mientras no se plante cara a quienes la combaten, a quienes niegan la nación española para que emerja el carácter nacional de sus pequeñas fórmulas, que además, en una actitud suicida desde la perspectiva de la Historia, no son desmentidas sino alentadas.

Pese a la importancia cardinal del drama, que está en el centro de lo que nos está pasando, este libro no entra en el combate político sino que se explaya en estudio académico y erudito. Su autor, José María Marco, es un profesor universitario que ha trabajado en Washington y ahora en la Pontificia Comillas de Madrid, que colabora en varios medios de comunicación y que ha publicado ya un buen número de obras, especialmente en el campo de la Historia, entre ellas sendas biografías de Azaña y Giner de los Ríos. éste, su último libro editado, repite la fórmula del ensayo apasionado y audaz. Algunos verán en él menos atención por la claridad que por el concepto. Pero es que hay realidades que exigen tal esfuerzo intelectual en el autor y también, a veces, en el lector.