
Gómez entró en el CNI a través de la Armada, a la que accedió en los años 80.
Jorge Gómez, ex agente del CNI: "En el escándalo de Pegasus, el Gobierno trató con más dureza a los nuestros que al enemigo"
Experto en Rusia, dedicó su vida en el CNI a la contrainteligencia, a cazar topos dentro de nuestro servicio. Ahora cuenta su historia en su nuevo libro.
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A Jorge Gómez Pena siempre le han gustado las profundidades. Nació al fondo de la ría de Vigo, en la localidad de Redondela. Cuando era muy joven lo reclutaron en la Armada. Allí pidió servir como especialista en submarinos. Después, en 1992, fue reclutado por el CESID, donde entró en contacto con las simas más profundas del Estado y con quienes operan en ellas. Allí vivió un profundo proceso de modernización y profesionalización que desembocó en la creación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Jorge ha trabajado media vida como espía y fue captado por los servicios de inteligencia de forma paulatina a lo largo de los años 80. Tras años de preparación, entró en el CNI, donde se especializó en el área de Rusia. Todo lo relativo a ese país y a sus dirigentes es una de las materias que mejor conoce. Sin embargo, su especialidad no es otra que la contrainteligencia. Es decir, la caza de topos que filtran al adversario datos que conciernen a nuestra seguridad nacional.
En 2018 abandonó su puesto después de 26 años de servicio. Entonces se adentró en el mundo de la inteligencia privada como fundador y director de la firma High Strategies Consulting. Dice Jorge que el CNI navega siempre por las profundidades del Estado, y desde ahí defiende al país y a sus intereses. En cierto sentido, los espías pelean una guerra constante que no está a la luz del día, de la que los ciudadanos apenas tienen conocimiento.
Vídeo | Jorge Gómez, exespía del CNI: "Peleamos en una guerra que no se ve, pero se produce todos los días"
Quizá por eso, y como una forma de reivindicar el trabajo silencioso que 3.300 hombres y mujeres desempeñan a diario como agentes, ha decidido escribir Los secretos de la contrainteligencia (La Esfera de los Libros, 2025), una suerte de guía de la inteligencia en España. Prefiere reunirse en la sede de EL ESPAÑOL. Su apariencia al llegar es la de un empresario bonachón y afable, en el que uno puede confiar.
¿Cómo te prepararon para que entrases en los servicios de inteligencia?
En aquel momento primaba que alguien dijera que eras un candidato idóneo. 36 años después, descubrí quién había sido esa persona que se había fijado en mí.
Y lo descubrí en un acto que no era del servicio sino en una celebración de compañeros militares. Después de la cena y las copas, alguien se acercó y me dijo: "¿Usted no es consciente de que yo fui el primero que apunté el dedo sobre usted?". Y evidentemente no era consciente. Y me resultó algo asombroso. Por tanto, en esta profesión también te sorprendes todos los días.
Su trabajo fundamentalmente ha consistido en la inteligencia de fuentes humanas (HUMINT). En el libro describe cómo la primera vez que se vio con un capo del crimen organizado y tuvo que subir la apuesta y aprender a no acobardarse. ¿Eso fue un aprendizaje para usted?
Las personas del crimen organizado tienen una característica en común. Mi abuelo decía: son perros que huelen el miedo. Si tienes miedo lo van a notar y va a intentar agrandar esa brecha. En las entrevistas con este tipo de gente siempre va a haber un momento en el que van a elevar el tono o van a tomar determinada actitud para ver tu reacción. Ahí entra tu preparación. Si tú eres capaz de reaccionar bien, el que se va a ver sorprendido es él.
Evidentemente, no te vas a entrevistar con una persona peligrosa con tu identidad, sería como llevar un letrero en la frente. Pero lo importante no es eso. Lo que verdaderamente te va a proteger es la interpretación de tu papel. Que él se crea lo que tú estás representando.

El exagente del CNI, Jorge Gómez.
¿Y en qué papeles se ha metido?
Si estás en un tema de narcotráfico, contactar con un capo de la droga y llegar a convencerle de que tú puedes formar parte de su grupo. Tienes que tener una cierta habilidad camaleónica. Todos los espías que nosotros conocemos por el cine y la literatura son agentes que obtienen información de personas.
Quedar con gente en sitios para que le cuenten cosas.
Las fuentes humanas en la inteligencia tienen un valor incalculable. Tenemos mucha información de Putin con respecto al conflicto de Ucrania, pero qué no pagaríamos por tener al ayudante de Putin en nuestro bando, y que nos contara algo importantísimo y que no nos lo da la tecnología: las intenciones, por qué se deciden las cosas. Los rusos son maestros de la propaganda.
Nos negaron cien mil veces que estuvieran dispuestos a atacar Ucrania. Si tuviéramos a esa fuente al lado de Putin que nos dijera sus verdaderas intenciones, meses o años antes sabríamos que la intención real era atacar. También podríamos atender lo que ocurrió en Israel con Hamás para darnos cuenta de lo importante que es tener fuentes humanas. Y yo no quiero decir que no las tuvieran.
Quizás no le dieron, como explica en el libro, la prioridad adecuada a lo que esas fuentes les estaban contando.
Esta información ya la tenían, pero el servicio de inteligencia no es un órgano político, no toma las decisiones.
El CNI y el Departamento de Seguridad Nacional sitúan a Rusia y su inteligencia como una de las principales amenazas para nuestro país. Han intensificado sus operaciones en territorio español, centrándose no solo en el sector público sino también en empresas estratégicas y del sector de la defensa. ¿Cómo debería preocuparnos este asunto?
Yo creo que mucho. Estamos en una guerra, en una guerra entre dos bloques. Estados Unidos y sus aliados, el mundo de las democracias, de la libertad del individuo y China, Rusia y sus aliados, que entienden el mundo de otra forma. Estos intentan establecer un orden mundial diferente al que tenemos ahora mismo. Y los ciudadanos debemos ser conscientes de que nos jugamos todo.
El episodio del desertor ruso asesinado en Alicante refuerza la percepción de que Rusia actúa a su antojo en nuestro territorio.
Al final está muerto y su operación la llevó a cabo alguien que desconocemos. En una operación encubierta se encubre al ejecutor, pero no la operación. Es decir, esto podría ser una operación encubierta. Todos sabemos que está muerto y todos sabemos que han matado a alguien a balazos. Ahora, ¿quién es el ejecutor? Parte del objetivo de una operación de este tipo es que se hable de ello y que todos especulemos, que haya ruido y confusión.

El libro que acaba de publicar el ex agente del CNI.
La desinformación busca que el ciudadano no sea capaz de diferenciar la verdad de la mentira. Las redes sociales son unas herramientas maravillosas para los servicios de inteligencia. Nos permiten hacer unas operaciones que antes eran impensables. Tú hoy como servicio de inteligencia reclutas a un influencer y ese influencer llega a millones de personas. De hecho, Rusia ha facilitado verdaderos canales de distribución de informaciones falsas pagando por la participación de youtubers e influencers.
Algunos de ellos están en España.
Sí, algunos.
Cuando los medios intentan conocer cómo funciona el CNI o alguna operación que se ha realizado, se encuentran muchas veces con el silencio. ¿No provoca eso que aparezcan supuestos expertos en inteligencia difundiendo información falsa?
En España hay un problema con el secreto. Tenemos una Ley de secretos oficiales muy antigua y restrictiva. Hay que buscar una solución. Se está intentando corregir. El periodista no es un enemigo.

El espía, en la sede de EL ESPAÑOL.
¿Cuál es el principal problema a día de hoy del CNI?
Se merece una dotación tanto económica como de personal mayor de la que tienen (337 millones de euros) para alcanzar un mayor potencial.
¿Cómo tiene que ser un buen director del CNI?
Como Jorge Dezcállar. Sufrió el 11-S, el 11-M, el cambio de CESID a CNI... Fue toda la época clave que ha dado lugar a lo que hoy tenemos. Siempre me ha parecido una labor complejísima. El director al final es el elemento gestor entre el poder político y nosotros. Su labor consiste en caminar constantemente por la cuerda floja.
Hace año y medio el máximo responsable del área de Rusia fue detenido junto a uno de sus subordinados por filtrar datos reservados a la CIA. ¿En qué situación deja esto a nuestros servicios de inteligencia?
Todo el mundo dice que fue un fracaso. No, no: fue un éxito. Le preguntaba una vez al que fue director de los servicios franceses si sus servicios habían sido penetrados. Y él respondía: no lo creo, estoy seguro. Porque pensar que no hemos sido penetrados es lo mismo que pensar que no le interesamos a nadie.
El CNI cuenta con que esto pueda pasar.
Todos los servicios cuentan con que esto ocurre y ocurrirá, pero la buena labor de la contrainteligencia es detectarlos y neutralizarlos.
Sostiene que el caso Pegasus dañó gravemente la imagen del CNI.
Paz Esteban fue cesada por algo que no tenía nada que ver con un mal acto de la directora o del servicio, el tema de Pegasus. En ese escándalo el Gobierno trató con más dureza a los nuestros que al enemigo.
Claro, Pegasus dañó la imagen de muchos servicios. No olvidemos de que el primer ministro británico también fue espiado, y el francés. Esto es mi opinión personal. Lo que hicieron en estos países fue parar el golpe y mantener a la organización de inteligencia fuera de la refriega política. Aquí eso no se hizo.

Jorge Gómez perteneció 26 años al Centro Nacional de Inteligencia.
Lo primero que tenía que haber hecho el Gobierno para mí era cerrar filas, hacer una valoración de daños y decirle al servicio: busquen ustedes a los ejecutores. La directora asumió algo muy importante que era caer ella para que el servicio dejara de ser atacado por este asunto. Las intervenciones al independentismo estaban autorizadas por un juez. Paz evitó el deterioro de la organización y para eso se inmoló.
Dedica parte del libro a explicar cómo no puede contarle a su familia casi nada de su trabajo. Su hija le pregunta varias veces esa parte secreta para conocerle mejor. ¿Cuál es la relación de un espía con la mentira?
Es el arma que utilizas constantemente en tu actividad profesional. La utilizas para que el malo no descubra quién eres, y también para proteger a tu familia. La mentira debe ser un elemento primordial de tu vida diaria. No hay otra forma de hacerlo. Tener una pareja adecuada, que soporte esta presión, es muy importante.
Pablo González mintió a todo el mundo.
Cuando un servicio de inteligencia detiene a una persona no lo hace a la ligera. Y en esa operación participaron varios servicios, entre ellos del nuestro. Por tanto, algo sabrían del asunto. La realidad es que Pavel Rubtsov está en Rusia, que era ruso y no español. Aquí hemos tenido a influencers, políticos y periodistas diciendo que era un atentado contra el periodismo y la libertad de expresión. Ahora esos están callados.