
Ursula von der Leyen, Alberto Núñez Feijóo y Antonio Tajani, en la cumbre del PPE, este jueves en Bruselas.
La mayoría de líderes de la UE exige nuevos Presupuestos a Sánchez y "cuanto antes" el 2% en Defensa "con fondos propios"
Mientras Moncloa filtraba la nueva visita del presidente a Xi Jinping, los 14 primeros ministros del PPE pedían con el resto de líderes como Feijóo, que "en estos tiempos turbulentos, Europa dé un paso al frente unida".
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"Las prioridades de seguridad de EEUU han cambiado debido a los desafíos en otras regiones, lo que exige que Europa asuma la plena responsabilidad de su propia defensa". Una mayoría absoluta de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea firmó este jueves un comunicado previo a la reunión del Consejo a la que Pedro Sánchez había llegado renegando de Ursula von der Leyen por hablar de "rearme" de Europa.
"Es un término que no me gusta en absoluto", dijo el presidente del Gobierno, combativo en la tercera cumbre de líderes de la UE en apenas un mes.
"Creo que tenemos que hablar de otra manera, dirigirnos a nuestros ciudadanos de otra manera cuando hablamos de la necesidad de mejorar la seguridad y las capacidades de defensa europeas", añadió.
"Necesitamos más relación con otros bloques regionales. Más implicación en debates multilaterales".
Pocas horas más tarde, Moncloa filtró que Sánchez visitará en Pekín a Xi Jinping, por tercera vez en tres años, en apenas tres semanas. Y fuentes de su Gobierno confirman que, a la vista de que EEUU ha dejado de ser un socio fiable, "España debe mirar en otros escenarios".
Necesitamos más Europa.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) March 20, 2025
Más política social. Más relación con otros bloques regionales. Más implicación en debates multilaterales. pic.twitter.com/Qpt4TqXeyR
Ese comunicado firmado por 14 de los 27 primeros ministros o presidentes que se iban a reunir en Bruselas con los demás poco después advertía del "momento histórico" que vive Europa. "En las últimas semanas, se ha producido un cambio significativo en la seguridad europea, y en estos tiempos turbulentos, es crucial que Europa dé un paso al frente unida".
La nota llevaba el membrete del Partido Popular Europeo (PPE). Lo que quiere decir que el papel también lo suscribían líderes como Alberto Núñez Feijóo y Friedrich Merz, inminente canciller alemán, tras las recientes elecciones germanas.
Y la propia Von der Leyen, una de las cabezas visibles de la CDU alemana y presidenta de la Comisión. Es decir, responsable del programa ReArm Europe, habitual aliada de Sánchez en la UE pero, esta vez, objeto de sus críticas.
Como en cada cumbre europea, todos los líderes del centro derecha comunitario se habían citado unas horas antes para poner en común sus posturas.
Y entre los acuerdos alcanzados, que más tarde defendieron frente a Sánchez a puerta cerrada, en el Consejo, establecieron algunos generalistas, como la necesaria rebaja de la burocracia "que ralentiza la industria de defensa para aumentar la eficiencia y la velocidad".
Y otros más concretos, deberes para los gobiernos de los Estados miembros que se comprometen a cumplir ellos y exigen a sus colegas de otros partidos.
Así, el partido más votado en la Unión Europea, con la mitad más uno del Consejo, la presidencia del Ejecutivo y la del Parlamento Europeo, reclama a los Veintisiete que "los objetivos nacionales de gasto en defensa se incrementen para que coincidan con el aumento necesario del objetivo de gasto de los Estados miembros de la OTAN", que previsiblemente alcanzará el 3,5% del PIB en la cumbre de La Haya, en junio.
Pero hay tres puntos especialmente diseñados para el Sánchez "debilitado, reticente y trilero", en palabras de un dirigente del PP español.
Ése a quien su socio de Gobierno le votaba en el Congreso, a esa misma hora, sacar a España de la Alianza Atlántica.
El que se niega a informar y someter a debate en la Cámara su plan de seguridad y defensa.
Y el mismo que trata de colar la inversión en "cambio climático" en las partidas que computan como gasto militar.
De hecho, uno de los redactores del texto fue el coordinador del PPE en la comisión de Seguridad y Defensa (SEDE) de la Eurocámara, Nicolás Pascual de la Parte.
Esos puntos, muy explícitos, afean la posición del jefe de Gobierno de la cuarta economía de la UE. Primero, que "el compromiso a largo plazo de invertir el 2% del PIB debe cumplirse cuanto antes", reclaman todos los líderes del PPE.
Segundo, que pese al non-paper pactado por Sánchez hace una semana con uno de estos primeros ministros populares, el finlandés Petteri Orpo, ese esfuerzo "ha de hacerse mediante financiación nacional".
O lo que es lo mismo, nada de créditos directos del Banco europeo de Inversiones (BEI), que preside Nadia Calviño y, sobre todo, nada de nueva financiación europea a fondo perdido. Como ya advirtió Von der Leyen en su discurso ante el pleno de la Eurocámara, donde presentó su plan.
Y tercero, que dado que "la inversión en defensa es un compromiso que requiere una planificación plurianual", ésta tiene que ser no sólo "aprobada por los Parlamentos nacionales". Sino que debe informarse "a la Comisión Europea en el plan presupuestario plurianual" para que Bruselas supervise su cumplimiento en fondo y forma.
Cabe recordar que el Gobierno de España, precisamente, es el único que ha incumplido la obligación de presentar ante la Comisión Europea su plan presupuestario para el año 2025. Y que por ello, Sánchez fue censurado hace apenas una semana en una votación del Parlamento Europeo, para aprobar el Informe sobre el Semestre Europeo para la coordinación de políticas económicas 2025.
Hay un punto final que también parece cincelado por herramientas de Feijóo, durante la reunión de líderes del PPE.
"Desarrollar una industria de defensa europea creíble y menos dependiente requiere herramientas financieras adicionales", admite esta mayoría de jefes de Estado y de Gobierno europeos, junto a sus colegas populares.
"Y esto puede lograrse mediante instrumentos de deuda conjunta, si es necesario" pero, advierten, "siempre que se centren claramente en fortalecer la defensa europea, especialmente en las áreas donde la amenaza es actualmente más grave".
Es decir, no valdrá incluir gastos o inversiones de seguridad energética, cambio climático o "medicinas críticas", como también ha pedido oficialmente el Ejecutivo español a Bruselas, en una carta firmada por su ministra de Sanidad.
Feijóo, muy crítico
Después de la cita con sus colegas del PP Europeo, y de firmar esa nota, el presidente del PP español compareció en rueda de prensa en Bruselas.
Allí pidió su dimisión porque "no ha entendido lo que se está jugando Europa". Según Feijóo, "España necesita un plan de Defensa, Seguridad y Soberanía y a día de hoy, lo que tiene es un presidente del que no se fían ni sus socios, ni parte de su Gobierno".
Como ya denunció a la salida de su breve encuentro en Moncloa, la semana pasada, el líder del PP advirtió de que "Sánchez no puede hablar en nombre de su Gobierno, de su país ni de su Parlamento", al no haber ni siquiera informado a las Cortes. "Viene a Bruselas a comprometer algo para lo que no tiene autorización. Prometerá inversiones y compromisos plurianuales sin haber presentado siquiera Presupuestos".
Y finalmente, lamentó haber recibido más datos, información y detalles en esa reunión con sus colegas del PPE que en su "café con Sánchez". De aquella ronda del jueves 13 de marzo, "el presidente español salió humillado, porque hasta sus socios mostraron su disconformidad con que no someta este asunto trascendental al Parlamento".