El equipo de rescate, este sábado, en el Moncayo (Zaragoza).

El equipo de rescate, este sábado, en el Moncayo (Zaragoza). DPZ

Sociedad Sucesos

La desgracia de Telesforo, Luis y José, los "expertos montañeros" madrileños que murieron en el "infierno blanco" del Moncayo

El accidente se produjo este sábado hacia las 14.00 horas en una "peligrosa y abrupta" ladera llamada La Escupidera que estaba cubierta de niebla y hielo.

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La página web de la Agrupación Deportiva Rutas de Madrid tiene en su parte central tres crespones negros acompañados de tres nombres: Luis Alfredo, Telesforo y José Ángel. Son los tres montañeros madrileños que perdieron la vida de manera accidental en La Escupidera, una ladera del Parque Natural del Moncayo que fuentes de la Guardia Civil describen como "peligrosa y abrupta". 

El fatal accidente se produjo el sábado 22 de marzo hacia las 14.00 horas, cuando, según relata un testigo a Madrid Total, dos de las víctimas "cayeron por un barranco por culpa de las placas de hielo, la ventisca y la poca visibilidad provocada por la densa niebla". 

"Ha sido un terrible accidente. Éramos un grupo de 9 personas que decidimos no hacer la cima del Moncayo por las malas condiciones climatológicas que había. Íbamos equipados con crampones, piolets, polainas, buena ropa de abrigo y relojes que nos tienen geolocalizados en todo momento. Yo conocía menos a una de las víctimas, pero Telesforo y Luis eran montañeros con experiencia y con un buen entrenamiento a sus espaldas. Telesforo, con 72 años, había corrido maratones y Luis era un profesor muy querido en su instituto que había hecho muchas rutas", explican estas fuentes. 

El sábado del accidente, se desató un verdadero "infierno blanco" en La Escupidera: "Fue el propio Telesforo el que dijo que las condiciones climatológicas no eran buenas para hacer la cima. En todo momento íbamos haciendo track dentro de la ruta, pero lo cierto es que, con la ventisca que había, la densa niebla y las placas de hielo, las condiciones eran muy complicadas". 

Según relata este excursionista, al cruzar las placas de hielo es como si hubiera "un tobogán" y, por desgracia, detrás había un "barranco mortal". "Del grupo de nueve compañeros que éramos, nos podía haber pasado a cualquiera", explica. 

"Cuando nos dimos cuenta de qué había pasado, les llamamos a gritos para tratar de ver dónde estaban exactamente. Al no haber respuesta, comenzamos a llamar a los equipos de la Guardia Civil y del 112 para que nos ayudaran", rememora este excursionista que presenció el fatal accidente. 

Fue a las 14.17 horas del sábado cuando el 112 recibió esa llamada. En un principio, el grupo alertó de dos personas accidentadas, pero por desgracia, los excursionistas constataron que había tres compañeros desaparecidos. 

Hasta el lugar se desplazó el Grupo de Rescate Especial de Intervención de Montaña (GREIM) de la Guardia Civil ubicado en Tarazona (Zaragoza) y la unidad aérea de la Guardia Civil con base en Huesca.

Según relató a EL ESPAÑOL Javier Ibáñez, oficial de bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza, el escenario del accidente era muy delicado: "Había mucha nieve, hielo, y la visibilidad era muy limitada debido a la niebla. Había una ventisca que dificultaba aún más el acceso". 

De hecho, llegar al lugar donde se encontraban las víctimas era tan complicado que los profesionales tuvieron que "caminar casi una hora". Además, el helicóptero de la Guardia Civil no pudo realizar el rescate por culpa de la ventisca.

Ibáñez definió el hallazgo de las víctimas como "desgarrador". "No solo tenían heridas en el cuerpo, sino que presentaban contusiones graves, sobre todo en la cabeza y el torso, debido a los golpes de las piedras", explicó el oficial a este diario. 

"Cuando llegamos, uno de los excursionistas ya estaba fallecido. Realizamos el protocolo ARP (actuación rápida para la reanimación de personas), pero lamentablemente no pudimos hacer nada. Los otros dos aún respiraban, por lo que decidimos hacer todo lo posible para estabilizarlos, pero por desgracia, finalmente fallecieron antes de que les pudiéramos evacuar", relató Javier Ibáñez. 

Ahora, los integrantes de la Agrupación Deportiva Rutas lamentan el fallecimiento de los tres excursionistas. El testigo de los hechos con el que ha podido hablar este diario define el accidente como una "derrota humana" y lanza un recordatorio para los futuros montañeros: "El Moncayo hay que respetarlo siempre".