
Teresa Riott es una de las protagonistas de 'Valeria'.
Teresa Riott, protagonista de 'Valeria': "Me llevo de mi personaje la capacidad de caerse y volver a levantarse"
La actriz es una de las protagonistas de la serie de éxito de Netflix, cuya cuarta temporada se estrena este 14 febrero.
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Este 14 de febrero, Día de San Valentín, no solo nos recuerda la importancia del amor romántico, sino también del que hemos de sentir hacia nosotras mismas y nuestras amistades. No es casualidad, por ende, que coincida con el estreno de la cuarta y última temporada de la serie Valeria.
La adaptación audiovisual de las novelas de Elisabet Benavent, centrada en la amistad y la sororidad, se convirtió en una de las grandes apuestas de Netflix en 2020 y su éxito inmediato desembocó en tres temporadas.
Este 2025, las historias de Valeria, Lola, Carmen y Nerea, cuatro mujeres cerca de los 30, con inquietudes actuales como el desengaño amoroso o el reto de la vivienda, unidas por la amistad, se cierran, dejando huérfanos a sus miles de sus seguidores.
Es precisamente ante este ansiado final que hablamos con la intérprete de una de estas amigas inseparables, Teresa Riott (Barcelona, 1990), quien se despide, al igual que los espectadores, de su personaje, Nerea.
La actriz reflexiona junto a Magas, con humildad y optimismo, sobre el poder de las emociones, los desafíos de su sector y las exigencias a las que se siguen enfrentando las mujeres en la sociedad.
¿Cómo definirías la cuarta y última temporada de Valeria?
Partimos de una tercera en la que los personajes estaban en una fase de autodescubrimiento. Esta temporada cierra el círculo de un viaje personal con el que las espectadoras se van a sentir identificadas. Los personajes ya se han encontrado a sí mismas y ahora les toca estabilizarse.
Buscan dar pasos firmes y me gusta mucho que se muestren humanas. Creo que también refleja una realidad: puedes cometer errores con tal de estar buscando tu felicidad. Me encanta el cierre de mi personaje porque ha vivido una experiencia vital fuerte, que es la de encontrarse a sí misma, salir del armario y ver que no estaba en los lugares donde quería estar.
Está muy firme en sus decisiones y aunque se equivoque, la veo muy sensible. Es algo que no tenía tanto en las anteriores temporadas. Ha sido muy bonito compartir este proceso con ella porque, a nivel personal, también he vivido algo parecido.

Foto promocional de la cuarta temporada de 'Valeria' Netflix
¿Cómo viviste el final de la serie a nivel emocional?
Lo viví como una fiesta junto con mis compañeras, porque ha sido un gusto poder hacer las cuatro temporadas. Nos hemos conocido al extremo. Durante estos cinco años, he ganado un grupo de amigas increíble y experiencia como actriz.
Ha sido precioso y aunque ha sido triste despedirse de un personaje que, para mí, formará parte de mi vida profesional y personal para siempre, ha sido un cambio total. Lo celebro y me llevo muchísimas cosas de Valeria.
Me comentas que te ves parcialmente reflejada en tu personaje... ¿En qué os parecéis y distanciáis, de forma más exacta?
Soy muy perfeccionista. He podido disfrutar de extremarme mucho como actriz, porque los personajes, por lo menos en mi caso, sacan rasgos característicos que están pero a lo mejor no tan a la luz o trabajados.
Es bonito explorar qué partes de ti compartes con los personajes y cómo lo puedes poner al servicio de la historia. Como Nerea, soy muy directa y lucho por lo que quiero y me atrevo. Han coincidido casi siempre los conflictos de Nerea con los míos.
Me llevo también de mi personaje la capacidad de caerse y volver a levantarse, así como el descubrimiento de que yo soy perfecta como soy. No tengo que cumplir las expectativas de nadie.

"Me encanta el cierre de mi personaje", confiesa Teresa Riott. Fotógrafo: Juan Milguer Herrero / Cedida
La serie trata numerosos prejuicios que afectan a las mujeres, como el miedo a la soledad. ¿Por qué persiste y cómo afrontarlo?
La soledad es un miedo histórico, muy difícil de solventar y con el que todos contactamos. Es verdad que, hoy en día, tal y como están las cosas a nivel laboral, contar con una pareja es positivo en todos los sentidos.
Aún así, es necesario seguir ahondando en que tú eres tu mejor amiga y tu mejor cita. Tienes que ser una naranja completa. Es bonito compartir con alguien, pero puede ser un grupo de amigas, tu familia, una mascota...
Me encanta que se anime a la gente a reflexionar sobre el hecho de que la soledad no tiene por qué ser un drama, sino una opción personal que es tan válida como la de la pareja.
La serie también celebra el poder de la sexualidad femenina, otro gran tabú...
Nuestro storytelling ha sido, de toda la vida, contado por hombres. Actualmente, estamos viviendo un momento en el que las mujeres tienen un lugar para escribir, dirigir y expresarse. Estamos empezando a ver el otro lado de la historia.
Históricamente, también se ha dibujado a la mujer como la madre, la bruja o la promiscua. Ahora, estamos empezando a ver otras realidades que pintan la sexualidad femenina de una manera natural, con toda la cantidad de visiones existentes. Para eso está la ficción.
Tu personaje forma parte del colectivo LGTBIQ+. ¿En qué punto está la ficción en este aspecto?
Quizá tendría que contestar el colectivo pero, por mi parte, creo que hay que seguir trabajando. Nunca es suficiente ningún tipo de reivindicación ni de lucha.
Es cierto que las plataformas se están ofreciendo a esta apertura. Por ejemplo, en el caso de Valeria, en el libro no había ningún personaje LGTBIQ+ y en la serie decidieron reflejar esto. Me parece un acierto a todos los niveles. Poder conocer otras realidades y, sobre todo, que gente más joven o que no se ha atrevido vea esa historia ahí y pueda sentirse reflejada... es fantástico.
Recibo muchísimos mensajes de agradecimiento de personas que comentan que les ha ayudado a poder hacer su transición, pero no solo a nivel sentimental, también a dejar un trabajo o decir cosas que no se atrevían a decir.

"Nuestro 'storytelling' ha sido, de toda la vida, contado por hombres", recuerda la actriz. Fotógrafo: Juan Milguer Herrero / Cedida
¿Con qué mensaje te gustaría que se quedaran los espectadores?
Uno de los grandes mensajes de la serie es que la historia de amor real es la de nuestras amistades, el tener a gente en la que poder confiar y con la que poder ser tú misma.
Contar con una red, un espacio seguro, es imprescindible para poder salir adelante. Tener a una persona con la que no hay juicios, escucha pero no juzga, hace que tú te conviertas en una persona más segura.
Demos un salto atrás. ¿Qué destacarías de tu andadura en el mundo actorial?
Ha sido un viaje muy bonito que ha culminado con un final feliz. Ha sido la guinda del pastel el poder hacer una serie con cuatro temporadas y descubrir a mi yo actriz a todos los niveles.
Pero no es un camino fácil. Dejé mi casa y mis estudios para poder perseguir un sueño que pocos consiguen. Recuerdo vivirlo con mucha ilusión. La escuela de teatro fue todo un aprendizaje para mí: venir a Madrid sin conocer a nadie, muy joven, compaginar estudios con trabajo... lo afronté con la idea de que eso era lo que me iba a hacer feliz.
Comparto con Nerea el dejar mi zona de confort para arriesgarme. Al final, nunca sabes cuál es la tecla adecuada. Intenté hacer muchas cosas y al final, por casualidades de la vida, he acabado aquí pudiendo demostrar todo lo que sabía. Porque también hay que estar preparado cuando te toca la varita.
Entrar en este mundo me viene de pequeña... siempre he practicado la danza y he tenido la vena artística muy despierta. He sido una niña de tele, de estar frente a la pantalla muchas tardes de verano. Cuando empecé a estudiar y ver todo lo que suponía, el poder contar historias, salir un ratito de mi vida y ser otra persona, fue cuando pensé que quería dedicarme a ello.

"Desde niños, hemos aprendido que los que tenemos al lado nos modifican", para Teresa Riott. Fotógrafo: Juan Milguer Herrero / Cedida
¿Cómo eliges tus papeles?
Elegir supone estar en una posición muy privilegiada en este sector y muy pocos llegan a poder hacerlo. En mi caso, el guión tiene que tocarme el corazón de alguna manera o dejarme con ganas de seguir leyendo. Es lo principal, antes que el director, que la productora o mis compañeros. Si veo que un personaje es interesante y me va a apasionar, decido hacerlo. Mis papeles han sido un flechazo absoluto.
¿Estás muy pendiente de la recepción del público?
Cuesta mucho sacar un proyecto adelante. Rodar supone meses de trabajo y esfuerzo, pero los procesos de creación y de realización son distintos. Cuando estás en inmersión absoluta en tu papel, no estás pensando en qué pensará la gente o cómo lo recibirá.
Yo hago mi trabajo, lo disfruto. Aunque es complicado separar lo que ha sido para mí, la experiencia de rodar, con lo que está en la pantalla. Para mí, existen las dos películas: la que yo viví y la que han montado.
Entonces, cuando recibo el proyecto, tengo la ilusión de que lo reciban como nosotros. En este caso, Valeria es un privilegio y un lujo, porque ha sido muy bien acogida desde el principio. Teníamos a Elisabet Benavent como madre, Netflix como casa y un grupo de compañeros y actores increíbles que han puesto toda su alma y su creatividad. Tengo ganas de recibir ese feedback, de saber cómo ha tocado a los espectadores esta historia.
Las redes son clave en este sentido.
Para mí es un reflejo del amor de la gente. Comentar o dar un like es un ejercicio de comunicación y de generosidad. Me gusta contar con esa comunidad que me mantiene en contacto con la realidad. Es un buen reflejo del éxito de tu trabajo.
Aun así, tengo amigos y compañeros que son brillantes y no cuentan con tantos seguidores, por lo que no quiero que suene así. No es una ecuación matemática. En mi caso, lo recibo como un gran abrazo de amor de la gente que sigue la serie.

"Elegir supone estar en una posición muy privilegiada", explica la actriz. Fotógrafo: Juan Milguer Herrero / Cedida
En relación a esta plataforma de intercambio y comunicación... ¿Crees que los artistas tienen que posicionarse públicamente?
Siempre vivo con la pregunta de si hay que separar al artista de la obra. En muchos casos, nuestra vida privada es una parcela y nuestro trabajo, que es público, es otra.
No tenemos que ser la misma persona delante de la pantalla y fuera. La privacidad es algo fundamental para nuestra profesión. Es una opción personal el usar ese altavoz para las reivindicaciones que tú consideres.
¿Cómo te definirías en la intimidad?
Soy una persona muy inquieta, me gusta hacer cosas diferentes. Tiene que ver con mi profesión también, vivo de proyectos. Soy muy voraz, tengo hambre de cosas nuevas. Me considero también una esponja.
Necesito estar en contacto con la naturaleza. Cuando trabajo, llevo la vorágine de la ciudad, de los horarios... por eso me gusta el retiro, la soledad y la lectura. Me encanta estar con mis animales, dar paseos y practicar deporte. Aprovecho todo esto para recargar pilas para cuando se vuelva a encender la luz de los focos.
¿Qué lugar ocupa la moda en tu vida?
Definiría mi relación con la moda como un constante aprendizaje. Es un mundo infinito que está relacionado con cómo te descubres a ti misma. La moda te puede inspirar a arriesgar con piezas, colores y formas.
Es un momento bonito para contactar contigo, tu feminidad y tu gusto personal. Lo aprovecho para explorar. Todos mis personajes me han aportado también en este sentido.
Uno de tus proyectos actuales es Órbitta, un espacio creativo para mujeres. ¿Cómo surgió?
Surgió a raíz de lo que estamos comentando: la necesidad de tener un grupo de mujeres con el que contar, sentirte auténtica y autodescubrirte sin juicio. También tiene que ver con el hecho de disfrutar de ti misma, parar un poco y mirarte. Es una invitación a compartir, jugar y mover el cuerpo, algo que no se da mucho en la sociedad.
Estamos en un bucle donde nos estamos perdiendo un poco a nosotras mismas y creo que afrontarlo en grupo siempre es mejor.

"Soy una persona muy inquieta, me gusta hacer cosas diferentes", comenta Teresa Riott. Fotógrafo: Juan Milguer Herrero / Cedida
¿Sueñas con un papel o un género en concreto? ¿Con quién te gustaría trabajar?
Sueño con seguir trabajando, explorando todas esas partes de mí que no conozco y disfrutando de esta pasión. No todo el mundo tiene la suerte de trabajar en lo que más le gusta en el mundo. Siempre digo que, para mí, no es ir a currar. Sueño con hacer proyectos que me llenen el alma, me encantaría hacer época, terror, musical... además de seguir mejorando como persona.
Considero que estamos en un país de grandísimos actores y actrices. No te puedo decir un nombre porque tengo muchas ganas de trabajar con mucha gente. Bueno, sí te puedo decir uno, Najwa Nimri. Me parece una persona y una actriz increíble, me encantaría coincidir con ella.
Créditos
Maquillaje: María Nebrera
Estilismo: Antoinella
Fotógrafo: Juan Milguer Herrero