
Las ocho mujeres españolas que viajaron a la Antártida.
Alba Fernández y Mercedes Martín, las españolas que alertan del deshielo en la Antártida: "No es opinable"
La iniciativa de la ONG Homeward Bound reunió a 124 mujeres investigadoras de hasta 22 nacionalidades distintas. Ocho de ellas, españolas.
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Cuando Alba Fernández y Mercedes Martín recibieron la noticia, ninguna de ellas se lo creía. Para todas se trataba de "un sueño hecho realidad". Y no era para menos. Se acababan de convertir en tres de las ocho expedicionarias españolas seleccionadas para el viaje a la Antártida de Homeward Bound.
Con el objetivo de reivindicar el liderazgo femenino en el mundo de la ciencia, esta ONG –de la mano de la empresa Acciona–, reunió a 124 mujeres del ámbito científico de todo el mundo para hacerlas partícipes de este proyecto que busca hacer visibles las consecuencias de la crisis climática. Y para ello, que mejor que acudir a uno de los territorios que más está sufriendo las consecuencias.
"Fue todo un lujo", comparten las dos mujeres a su vuelta. Y es que, después de tres semanas a bordo, las sensaciones aún siguen a flor de piel. Una lo describe como "impactante", otra como "revelador". Para alguna, incluso, se ha tratado de una experiencia "más emocional que racional". Pero sea como fuere, Alba y Mercedes ya han llegado a puerto. Aunque, quizás, ya no son las mismas que cuando se fueron.
Un continente "no tan helado"
Alba Fernández nació en Porto do Son (A Coruña), hace 36 años. No sabe si por instinto o por gallega, siempre estuvo "conectada con la naturaleza". Por eso, decidió estudiar Biología Molecular en Santiago de Compostela. "Con la nota que tuve en selectividad la gente se sorprendía cuando les contaba que iba a estudiar eso y no medicina", confesaba. Aunque ese capítulo para ella nunca se cerró del todo.
Con una especialidad en Biomedicina que le sabía a poco, decidió hacer un doctorado en Epigenética de Enfermedades Cardiovasculares y Salud Cardiometabólica en Barcelona, que la llevó finalmente a Reino Unido. Es precisamente allí donde se encuentra trabajando ahora, en la University College London, investigando en distintos proyectos de varias enfermedades, como la COVID persistente o la demencia.
Con este currículum, parece algo extraño que alguien como Alba acabe rumbo a la Antártida para estudiar los efectos de la crisis climática, pero la gallega aseguraba que "no es tan descabellado". "A mí me seguía interesando mucho esa faceta de la biología de estudiar la naturaleza, el entorno… y, al final, la biomedicina está en todo", explicaba.

Alba Fernández días antes de partir hacia la Antártida. Cedida
Por eso postuló para ser una de las elegidas de la expedición. Y lo fue. Habló con Magas pocos días antes de partir hacia el continente helado, y en su voz ya se notaba la emoción que en ella producía la idea de volver a sentir esa "conexión" que hacía tantos años que no sentía, después de coger su bata y cambiar el campo por el laboratorio.
"A nivel económico ha sido un gran esfuerzo, porque al final vamos como particulares, pero llevaba desde que me enteré de la existencia de este proyecto con ganas de ir… y al final me lancé", cuenta. Habló previo a este viaje con "muchas expectativas" de tejer una red de mujeres líderes "que den esa visibilidad necesaria del liderazgo femenino en la ciencia" pero, también, con sentimientos de preocupación.
"Concebimos la Antártida como un continente helado, lleno de icebergs y placas de hielo inmensas… pero llegar allí, ver los efectos del cambio climático, y ver más zonas verdes de las que imagino en mi cabeza, me asusta", confesaba. Y, tristemente, así lo acabó confirmando a su llegada.
Un viaje "transformador"
Es posible que conozcas a Mercedes Martín como la 'chica del tiempo' de Antena 3. Pero es mucho más que eso. Es meteoróloga, oceanógrafa y comunicadora y, más recientemente, una de las expedicionarias de este viaje a la Antártida, al que califica como "transformador". En su llegada a España atiende a Magas, aun con las sensaciones "muy a flor de piel".
"Para mí, este proyecto ha significado algo muy especial, una conexión muy profunda con la naturaleza. No es sólo un viaje, es un proceso de aprendizaje", expresa. Por un periodo de tres semanas, la de Écija ha cambiado el plató de Atresmedia por los camarotes de un barco rumbo "al lugar más remoto del planeta".
Su bagaje profesional y sus conocimientos ya le advertían de lo que encontraría, pero para Mercedes, ha sido algo más sorprendente de lo que pensaba. "La Antártida no es un continente cualquiera, es el refrigerador del mundo, y ver las consecuencias directas que tiene sobre él la crisis climática es impactante. Al final yo estoy acostumbrada a leer y manejar datos, pero verlos con tus propios ojos ya es otra historia", cuenta.

Mercedes en la Antártida. Cedida
Además, la meteoróloga quiere destacar que se trata de una expedición que, de verdad, "va a servir". "Ha sido una aventura a todos los niveles, que va a conseguir que hablemos sobre el cambio climático, de la implicación que eso pueda tener dentro de la comunidad científica y de cómo puede tener impacto en la sociedad. Además, una parte muy importante dentro del proyecto es la conciencia y la proactividad. Es pasar de la parte individual a lo colectivo".
Por la parte que le toca, hace hincapié también en la importancia que tienen los medios de comunicación en este asunto. "Necesitamos buenos referentes, porque hoy en día la desinformación está ocupando titulares. La ciencia no es opinable. La ciencia es un hecho, es una realidad, y no todo el mundo tiene la capacidad y el conocimiento crítico para saber discernir".
"De este modo, el trabajo que tenemos los divulgadores científicos en este sentido es enorme. Tenemos que anticipar nuestro mensaje, y hacerlo de una manera correcta para que le llegue a la gente y que esta se involucre, pero siempre sin alarmismo y con cierta diversidad", finaliza.