
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firma las órdenes ejecutivas de los aranceles recíprocos. Reuters
España ante los aranceles recíprocos de Trump
Juan Ignacio Crespo, analista financiero: “La ira de Trump podría no estar motivada tanto por cuestiones económicas, como por la postura de Sánchez como representante de los oprimidos”.
Donald Trump cumple su promesa de campaña y redobla su cruzada arancelaria. En una medida sin precedentes, impone aranceles recíprocos a nivel global, en un ajuste de cuentas que podría golpear con fuerza a Europa. Sin embargo, su aplicación no será inmediata. Todavía pueden pasar semanas o incluso meses antes de que la medida entre en vigor. Mientras tanto, surgen varias incógnitas: ¿qué margen de maniobra tiene el Viejo Continente? ¿Cómo afectará la política arancelaria de Trump a España? ¿Qué sectores serán los más perjudicados? Y, sobre todo, ¿se repite el escenario de su anterior mandato, cuando ya aplicó una subida de aranceles?
Para analizar el impacto de esta decisión, en el episodio de hoy contamos con la visión de dos columnistas de EL ESPAÑOL Invertia: Juan Ignacio Crespo, matemático y miembro del Cuerpo Superior de Estadísticos del Estado, y Mónica Melle, profesora titular de Economía en la UCM y consejera de la Cámara de Cuentas de Madrid.Crespo advierte que Trump emplea los aranceles como “un arma geopolítica”, basada en el principio de “empobrece a tu vecino”, lo que, a su juicio, “conduce a depresiones económicas”.
Ante este escenario, señala que “la mejor manera de protegerse de los aranceles es aumentar los gastos en defensa”. Además, sostiene que “Europa se ha encontrado de repente con una dosis de realismo para la que no estaba preparada, tras años viviendo en ‘Los mundos de Yupi’”. Para él, la única vía para que el Viejo Continente mantenga su peso en la escena global pasa por “aplicar políticas realistas de abastecimiento de energía” y, en particular, “replantear la política sobre centrales nucleares”. Por su parte, Mónica Melle subraya la necesidad de “apostar por la diversificación” y forjar alianzas estratégicas en “todo lo que representa el sur global”.
Según explica, Europa debe ampliar su mirada hacia mercados emergentes “desde China a Tailandia, pasando por Malasia”, como una vía para minimizar el impacto de la guerra comercial impulsada por Trump. En cuanto a España, Crespo considera que su situación es “muy especial”. Más allá del impacto comercial, cree que el mayor riesgo proviene del terreno político: “La ira de Trump podría no estar motivada por cuestiones económicas, sino por la postura de Sánchez como representante de los oprimidos”, señala. “Puede venir un estacazo”, apunta.