
Von der Leyen y Modi, en la última reunión del G20.
La UE sale al mundo a buscar amigos tras la 'traición' de los EEUU de Trump y se pone un objetivo: ganarse a India
La Comisión de Von der Leyen al completo viaja a Nueva Delhi para tratar de convencer al Gobierno de Narendra Modi de que apoye a Ucrania, pero India se abstuvo en la votación de la ONU.
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La Unión Europea busca desesperadamente nuevos amigos y aliados en la escena mundial después de que el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca haya provocado una crisis sin precedentes en las relaciones transatláticas. Una ruptura que se ha manifestado en el ninguneo a los europeos en las negociaciones entre Washington y Moscú sobre Ucrania y en la amenaza de una inminente guerra comercial total.
En lo que es la primera visita fuera de Europa de su segundo mandato, la Comisión de Ursula von der Leyen al completo ha viajado a Nueva Delhi para reunirse este viernes con el Gobierno de Narendra Modi. Se trata de escenificar un "nuevo capítulo" de relaciones más estrechas con India, a la que Bruselas considera como "socio estratégico" en el nuevo contexto internacional. "Es la mayor democracia del mundo y compartimos muchos valores", sostienen fuentes comunitarias. La gran paradoja es que el propio Trump también corteja a India y recibió al primer ministro el 13 de febrero en la Casa Blanca.
El encuentro debe servir para dar un nuevo impulso a las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre la India y la UE. Von der Leyen ha asegurado en Nueva Delhi que ha pactado con Modi acelerar los trabajos para poder concluirlo antes de fin de año. En respuesta a los recargos arancelarios que prepara Trump, Bruselas ha acelerado el diálogo comercial con otros socios, cerrando precipitadamente acuerdos largamente pospuestos con Mercosur, México o Suiza y relanzando el diálogo con Malasia.
En un entorno geopolítico cada vez más hostil, Von der Leyen y su equipo también pretenden intensificar la cooperación con Modi en materia de seguridad y defensa. Los dos bloques ya realizaron un ejercicio militar naval conjunto en el Golfo de Guinea en octubre de 2023 y Nueva Delhi ha mostrado interés en participar en proyectos de defensa europeos.
"En esta época de multiplicación de conflictos y de intensa rivalidad geoestratégica, Europa quiere fortalecer su alianza con India, uno de nuestros amigos más fiables (...) Queremos hacer avanzar las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio, expandir la cooperación en tecnologías digitales como el coche eléctrico o el hidrógeno verde. En seguridad, profundizaremos la colaboración en ciberseguridad, antiterrorismo, seguridad marítima e incluso seguridad espacial", ha declarado la presidenta al The Times of India.
Finalmente, Von der Leyen tratará de convencer a Modi de que apoye a Ucrania en el actual momento crítico en que Trump quiere forzar una negociación rápida con Moscú, que los europeos temen que desemboque en una capitulación total de Kiev. "India es defensora de la paz y esperamos que sea nuestro socio para la paz en Ucrania", señalan las fuentes consultadas. Los europeos quieren además que Nueva Delhi haga más para combatir la elusión de las sanciones contra Moscú.
¿Puede ser India la nueva China? Tras la primera victoria de Trump en 2016, la UE también se afanó en buscar socios alternativos con el objetivo de apuntalar un orden mundial multilateral, abierto y basado en reglas. Los líderes europeos creyeron entonces que China podría convertirse en un aliado estratégico en el frente anti-Trump. Al menos en apariencia, Pekín apoyaba prioridades de la UE que el presidente estadounidense desprecia como la liberalización comercial, el acuerdo de París de lucha contra el cambio climático o el pacto nuclear con Irán.
El intento acabó en fracaso. Bruselas tuvo que reconocer que China es un competidor económico que cierra el paso a las empresas europeas y vende en la UE coches eléctricos baratos gracias a subvenciones públicas masivas. Y también un rival sistémico que promueve un modelo de gobernanza alternativo que no respeta los derechos humanos.
El relanzamiento de las relaciones entre India y la UE que pretende ahora Von der Leyen también choca con un mar de dificultades. La más importante en este momento es que el Gobierno de Narendra Modi no comparte la posición europea sobre la guerra en Ucrania. De hecho, India se abstuvo en la votación en la Asamblea General de Naciones Unidas el pasado lunes de la resolución presentada por Kiev que condenaba la agresión de Moscú y pedía la retirada de las tropas rusas.
"Siempre he estado en estrecho contacto con Rusia y Ucrania. Me he reunido con los líderes de ambos países. Mucha gente tiene la idea errónea de que India es neutral, pero quiero reiterar que India no es neutral; estamos de un lado, y ese lado es la paz", explicó Modi en una reciente rueda de prensa.
También en materia económica, India arrastra los pies. Las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con la UE se iniciaron en 2008 y se relanzaron en 2021, pero todavía están muy lejos de cerrarse. El mercado indio está bastante cerrado para los productos europeos y el diálogo es "difícil". La prioridad para Bruselas es reducir los elevados aranceles para los coches, vinos y licores europeos. Nueva Delhi quiere proteger a su sector agrícola, basado en un sistema de pequeñas explotaciones.
El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, mantendrá una reunión bilateral con su homólogo indio el sábado en Mumbai, pero no se espera "ningún gran anuncio". "La recta final de las negociaciones es siempre el momento más duro", se excusan en Bruselas.
"Las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio se reiniciaron en 2021 y ahora nos estamos preparando para la décima ronda en Bruselas. Queda trabajo por hacer a nivel técnico, pero estoy convencida de que podemos cruzar la línea de meta si las dos partes nos comprometemos a ello", sostiene Von der Leyen.
India y la UE suman conjuntamente alrededor del 25% de la población y del PIB mundial. La UE es el mayor socio comercial de la UE en mercancías, con un comercio bilateral que ascendió a 120.000 millones de euros en 2024, según los datos de Bruselas. 6.000 empresas comunitarias están presentes en India, lo que supone dos millones de puestos de trabajo directos y seis millones indirectos.
La UE considera a India como una alternativa a China en comercio e inversión en Asia, como parte de la estrategia de diversificar, reducir riesgos y eliminar dependencias no queridas en productos clave. Al mismo tiempo, Bruselas sostiene que India y la UE están alineadas en sus preocupaciones respecto a la asertividad de Pekín y su sobrecapacidad industrial que aprovecha para inundar los mercados mundiales. "La lógica a favor de un acuerdo nunca había sido tan fuerte", apuntan los responsables comunitarios.
Al tiempo que se acerca a Nueva Delhi, Von der Leyen también ha defendido mejorar las relaciones con China en la era Trump 2.0. "Debemos colaborar de manera constructiva con China para encontrar soluciones que beneficien a ambos. El año 2025 marca el 50 aniversario de las relaciones diplomáticas de nuestra Unión con China. Lo veo como una oportunidad para profundizar nuestra relación con China y, cuando sea posible, incluso ampliar nuestros lazos comerciales y de inversión", dijo la presidenta en el foro de Davos.