
Miles de personas se manifestaron este domingo en Santiago en defensa del gallego.
BNG y PSdeG instan al PP a escuchar a la "marea" que se manifestó en Santiago en defensa del gallego
Pontón ha criticado el "acoso y derribo" del PP a la lengua propia de Galicia mientras que el PSdeG ha cargado contra el conselleiro de Cultura por tachar de "extremistas" a las miles de personas que se manifestaron
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La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha valorado que la manifestación que el pasado domingo reunió a miles de personas en Santiago en demanda de un cambio en las políticas del gallego demostró el "orgullo dun país" contra el "acoso e derribo" del PP a la lengua propia de Galicia.
En declaraciones a los medios este lunes en Santiago, Pontón ha instado al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a "escoitar" las demandas de las personas que salieron a las calles de la capital gallega convocadas por la plataforma Queremos Galego.
"Onte (domingo) sentímonos moi orgullosas dun país que sae a defender a súa lingua", ha aseverado Pontón, que ha incidido en que las demandas pasan por el cumplimiento del "gran acordo" plasmado en el Plan de Normalización Lingüística y que se deje atrás el "decreto da vergoña" que hace de la escuela un elemento "desgaleguizador".
"Isto é moi simple. Hai un gran acordo pola lingua, que é o Plan de Normalización Lingüística que onte miles de persoas esixían que se cumplira", ha remarcado Pontón, que ha reclamado a Rueda que "abandone a súa soberbia e as súas políticas en contra do galego".
El PSdeG censura que el PP hable de extremismos
Por su parte, desde el PSdeG han censurado que el PP hable de "extremismos" para definir la postura de las entidades, organizaciones y partidos que participaron en la manifestación. "Extrema es la situación de emergencia del gallego", ha aseverado este lunes en una rueda de prensa la diputada del PSdeG Silvia Longueira, que ha apelado al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, a escuchar "el clamor" de la "marea y montón de gente" que llenó la praza do Obradoiro.
Longueira ha cargado contra las declaraciones del conselleiro de Cultura, José López Campos, en las que tachó de "extremistas" las posturas de los colectivos que se manifestaron el domingo en la capital gallega mientras Rueda, parte de su gobierno y compañeros del PP inauguraban a Feira do Cocido de Lalín (Pontevedra), donde tuvo lugar un acto de hermanamiento con el embajador japonés, que llegó a utilizar la lengua propia de Galicia.
"Mientras no hace absolutamente nada para que no perdamos los mínimos de la lengua, exhibe al gallego como una rara avis, una lengua minoritaria que habla incluso un embajador de un país oriental", ha aseverado la diputada y portavoz de Lingua del Grupo Socialista, que ha lamentado que el PP tenga una concepción de la lengua propia de Galicia como un "elemento exótico"
"Sin gallego no hay país", ha añadido en la línea del lema expresado por el secretario xeral de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro; antes de demandar la articulación de un acuerdo que fomente el uso de la lengua en "todos" los ámbitos de la vida y no caer en que su empleo sea una "cuestión exótica".
De esta forma, Longueira ha recordado que en la sesión plenaria que arranca este martes en el Parlamento de Galicia los socialistas defenderán una moción pensada para que sirva de "hoja de ruta o manual de instrucciones" de cara a blindar la "seguridad" del mayor patrimonio que, para los socialistas, tiene Galicia.
Mañá levaremos unha proposta ao Parlamento para que a Xunta elabore un Libro Branco da Lingua coa participación da RAG e do Consello da Cultura Galega e veremos se o PP está do lado do galego. https://t.co/U5TQl5fiP4 pic.twitter.com/AfMMBhI4dR
— PSdeG (@PSdeG) February 24, 2025
En primer lugar, los socialistas abogan por la creación de un "libro blanco del gallego" que parta de la implicación de entidades sociales encabezadas por la Real Academia Galega y el Consello da Cultura Galega, al tiempo que demandan un "gran acuerdo social y político" sobre el cumplimiento del estatus de la lengua por parte de las fuerzas con presencia en la Cámara autonómica.
La iniciativa también reclama la concreción de un plan de trabajo "pormenorizado" para las comisiones creadas por la Consellería de Cultura en el proceso de elaboración de un nuevo plan de normalización lingüística y la articulación de una batería medidas "urgentes" para potenciar el uso del gallego durante este período de sesiones en el Parlamento.
Rueda ve "politizada" la protesta
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha trasladado su respeto "absoluto" a quienes se manifestaron "de buena fe" en Santiago aunque ha incidido en la "politización" de la protesta. Con todo, ha reiterado que su Gobierno mantiene "mano tendida" al diálogo y que la única "línea roja" es la inmersión o la "imposición" del idioma.
En su comparecencia tras el Consello de la Xunta, Rueda ha opinado que en la pasada jornada quedó "en evidencia una vez más los motivos políticos y la politización de las intenciones de algunos" y ha apuntado directamente al BNG.
En este sentido, ha rechazado la postura que ha atribuido a la formación nacionalista de que "o se acepta una postura o no hay nada que hablar" y se procede a "impedir que ese hable" o a "levantarse de una reunión" -como hicieron miembros de Queremos Galego en el marco de la comisión para actualizar el Plan de Normalización Lingüística- y ha incidido en que así se va "por muy mal camino".
Enfrente, ha defendido que la Xunta tiene "desde el principio" la "mano tendida en todo lo que tenga que ver con la potenciación" de la lengua. "No marcamos otra línea roja que la imposición, la inmersión, que es lo que el BNG llevaba en su programa, aunque lo ocultaron en campaña electoral", ha sentenciado.
Para Rueda, si el planteamiento es no entrar a hablar si no se accede a una determinada postura y "reventar todo para decir que no hay negociación", la Xunta no lo va a asumir, aunque, en su opinión, "sí lo saben hacer muy bien otros porque lo llevan haciendo mucho tiempo". "Otra cosa es que no conduce a nada", ha advertido.
Tras su alusión a los manifestantes que "de buena fe" se desplazaron a la capital gallega, preguntado acerca de si iba a tomar nota", ha respondido que tomará nota "de todas las posiciones, de los que van allí por motivos políticos y de la gente que se manifiesta de buena voluntad".
"No tengo ninguna duda de que coexistían las dos actitudes. Y de que la politización de la lengua no es algo beneficioso, tampoco. Por lo tanto, mi obligación como responsable político es tomar nota de los que van con un interés político y de desgaste al gobierno, y de los que van con buena voluntad", ha puntualizado.
A todos ellos, pero sobre todo a quienes marcharon en Santiago "con buena voluntad", les ha insistido en que el Gobierno gallego está "abierto al diálogo". Ellos, ha supuesto, "probablemente no estén de acuerdo" con que se convoque una reunión para hablar de un nuevo posible pacto por el idioma propio y haya quien se levante para decir "que no hay que escuchar a la Xunta porque no tiene nada que decir que les valga".